Cosecha del 70: John Lennon / Plastic Ono Band

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El final de la denominada década prodigiosa fue catártica. Uno de los representantes más icónicos del verano del amor, el representante más visible del All You need is Love, pone los pies en la tierra. John Lennon ya había llegado a una situación crítica cuando estaba situado en el ojo del huracán, en el centro mismo de una vorágine difícilmente soportable para cualquier persona. Ser un “beatle” fue una labor completamente inaguantable, fuera de los límites de la capacidad de aguante del ser humano. Para más INRI, los chicos de Liverpool no tenían ni veinticinco años cuando se les vino el mundo encima. Nunca antes se había producido un fenómeno tan masivo y tan absurdamente histérico. Pero John, solamente un año después de que Estados Unidos sucumbiera a la tiranía británica de los Beatles, ya estaba pidiendo socorro: “Help!”, su composición, fue una declaración personal de un chaval obligado a madurar muy pronto, pidiendo ayuda, en busca de un asidero al que confiar su individualidad, por aquel entonces ya muy diluida en el fenómeno de masas que los Beatles generaron. Corría, pues, el año 1965. Al año siguiente, los Beatles no soportaron por más tiempo el fenómeno: decidieron cancelar las giras y se parapetaron en el estudio.

En 1970, John sufría de un hastío casi físico. La madurez obligada (John contaba solamente con treinta años) había sido aderezada por problemas personales con sus tres compañeros, especialmente con McCartney: el dinero, siempre el dinero…..y divergencias musicales muy concretas. Definitivamente, el sueño, a veces paranoico, de los Beatles, se había desmoronado clamorosamente.
John decide someterse, junto a Yoko, a una terapia que le liberara de pesadillas internas, agravadas por el mundo virtual, falso, de cartón piedra en el que había estado inmerso. Y esa terapia, basada en airear demonios internos a través de gritos – sí, si de aullidos – según la prescripción facultativa del Dr Yanov, supuestamente provoca efectos liberadores y catárticos en la turbulenta personalidad de John.
No sé, si, efectivamente supuso un alivio personal (más bien, supuso una liberación puntual, pues John debería pasar tiempos más oscuros y turbulentos) pero de lo que sí estoy seguro es que fue el detonante para que Lennon pariera su obra cumbre, al menos para la opinión de este humilde cronista, servidor de ustedes.
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Es un disco emblemático. Es el responso de una época ingenuamente destrozada por falsos mitos y por la euforia artificial de una generación que encumbró sus sueños a su punto álgido, confundiendo la realidad con alucinaciones psicodélicas.
Pero John se mostró un tipo contradictorio: abrumado por sus traumas infantiles, abandona y deja atrás los mitos encumbrados durante los años sesenta. Abomina de Kennedy, de Dylan, desprecia a los Beatles, deja a tras el mito juvenil de Elvis, se mofa del mantra….pero se embarca en una lucha simbólica por la paz, sabiendo, quizás, de su inutilidad y de su carácter meramente testimonial en un mundo completamente viciado por el dinero y las implicaciones económicas de las duras guerras que entonces se vivían, con Vietnam como paradigma.
Es un disco desnudo. Cuando el movimiento del rock sinfónico empezaba a gestarse, cuando empezaban a abundar las producciones lujosas, Lennon se descuelga con una desnudez musical poco corriente. Una base rítmica: Klaus Voormann al bajo, un fabuloso Ringo Starr, el tipo simpático que, sin embargo, demuestra toda su gama instrumental en este trabajo prodigiosamente medido. John se cuelga la acústica, consiguiendo un trabajo más que satisfactorio y la eléctrica, que suena tremendamente desgarrada, distorsionada, a veces dañina, plañidera. El piano es de John en su mayoría, con una incursión del genial Billy Preston.
El colmo de la contradicción es que un álbum de una austeridad asfixiante es producido por el rey del barroquismo más excelso en el pop milagroso de los primeros sesenta: el ególatra Phil Spector realiza un trabajo contenido, mesurado, sabiendo sacar la profundidad escalofriante de la voz angustiosa de John. Que una de las producciones más sutiles del genio del Muro de Sonido se produzca clausurando la falacia ideológica de los sesenta es otro signo identificativos de los tiempos.
El álbum se inicia con unas campanas doblando a muerto: la angustia vital, la carencia de una verdadera madre, la ausencia del padre. Aislamiento, sin embargo amor, descubrimientos reveladores, conciencia de clase, remordimientos de nuevo rico. Doblan a muerto por toda una generación que alcanza su madurez y, simplemente, se cae del guindo.
Irremisiblemente, con total crudeza, Lennon proclama que, por increíble que pareciera, el sueño había terminado
“John Lennon/Plastic Ono Band”, primer trabajo en solitario de John Lennon. Publicado el 11 de diciembre de 1970 por Apple / EMI.
Producido por John Lennon, Yoko Ono y Phil Spector
John Lennon: guitarras, piano y voz
Klaus Voormann: bajo
Ringo Starr: batería
Billy Preston: piano en „God“
Phil Spector: piano en „Love“

 

 

 

 

 

 

 

  • Anónimo

    nunca me habia puesto a investigar la discografia en ” solitario” de lennon, ni de cualquier beatle, si disfruto de toda su discografia del grupo, pero por alguna razon nunca me introduje en sus aventuras en solitario, na, salvo un recopilatorio de lennon y el disco que saco de versiones de rock n´roll que me parece explendido.
    de mccartney lo poco escuchado no me a entusiamado mucho salvo algun tema, de harrison siempre me encanto sus colaboraciones con otros artistas y proyectos como aquel grupazo que monto con dylan, petty, roy orbison y mas ( del cual ,ragtime ,espero impaciente algun articulo)

    de lennon quizas lo achaco a que nunca he aguantado a ono, me pone enfermo sus canciones gritunas, de hecho su momento en el rock n´´ roll circus es lo peor de la cinta con mucho, y quizas debido a esa “union” musicoespiritual me hecho para atras a la hora de escuchar discos de lennon.
    pero gracias a tu articulo me voy a poner con el que nos has relatado.

    gracias figura!!!

    YOGURRRRR!!!!!!!!!!!!

    pd, ya lo decian def con dos: la culpa de todo.. la tiene joko ono

  • Anónimo

    Sí, jajaja, el momento pseudo-performance de Yoko Ono con Clapton echando unas miradas de incomprensión absoluta no tiene pérdida, jajaja.
    De todos modos habrá que echarle una oreja a esta Plastic Ono Band.