El Cuarto Oscuro: Ian “Stu´´ Stewart

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Un músico que configuró el destino de un grupo en la sombra, protagoniza el cuarto oscuro de hoy, en letras destacadas y bien gordas. Pero hay que decir que el grupo en cuestión no es un grupo cualquiera, sino los mismísimos Rolling Stones y el tipo en cuestión, es ni más ni menos, el que fue el inspirador y guía musical de la banda: Ian “Stu” Stewart.

La influencia de Stu, nunca ha sido lo suficientemente apreciada. Únicamente, Keith Richards parece reivindicarle con vehemencia, pero es algo comprensible, ya que el viejo Keith se considera el heredero legítimo del que fuera pianista del grupo en innumerables sesiones, es decir, Richards se ha atribuido el papel de guía espiritual y musical del grupo, después de la prematura muerte de Stu en 1985. Y, ojo, Stu era un pianista de cuidado, quizás uno de los mejores pianistas del rock and roll. Pero vayamos por partes y no nos adelantemos.

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Stewart nació en Pittenweem, Escocia, el 18 de julio de 1938. Amante del piano, concretamente en su variedad blues / jazz / rock and roll, en los años cincuenta se marcha a Londres a encontrar trabajo y, secretamente ansiando convertirse en músico profesional. Su sueño parecía al alcance de la mano, cuando responde a un anuncio publicado en “Jazz News” por un tal Brian Jones, en el que se pedían músicos para formar una banda de Rhythm and Blues. En junio de 1962, la banda estaba formada (Mick, Keith, Stu, Brian, Dick Taylor en el bajo y Mick Avory – posterior baterista de The Kinks – o Tony Chapman a la batería) y en julio debutan en el londinense Marquee Club. En enero de 1963, la banda quedaría consolidada con Wyman y Watts. Por aquel entonces los Stones eran toda una sensación en el hotel Station de Richmond, lugar en el que tocaban con regularidad.

En los comienzos, Stu era el manager auténtico del grupo, contratando bolos, gestionando la dirección musical del grupo. Pero en 1963, aparece Andrew Loog Oldham.

Hasta entonces y como asevera Keith, Stu era el alma del grupo. Cuando Richards acudió a la llamada del anuncio de Brian, Stu era el tipo que dirigía las audiciones de los músicos candidatos. Habla Keith: “Si no le hubiera gustado a Stu, me hubiera mandado a la mierda. Era Stu quien decidía quién se quedaba en la banda en aquellos tiempos.”

Como decía, en 1963, Loog Oldham, un chico londinense fascinado por Phil Spector, y en cierta manera admirador de sus maneras de proceder, toma el mando de la banda tosca de ritmos negros y comienza a pulir su imagen, su dirección musical y su actitud. En los planes de Oldham, Stu – un tipo que aparentaba mucho mayor de lo que era y que, según palabras de Bill Wyman “parecía un obrero o un electricista. La gente normal no hubiera supuesto que era nuestro pianista hasta que le veían tocando con nosotros” – no encajaba.

En cierto modo, los planes de Oldham fueron respaldados casi únicamente por Mick Jagger, quien asumió virtualmente el papel de líder de la banda, aunque Stu siguió actuando como la conciencia musical de los Stones. Su salida del grupo no supuso ningún trauma para Stu, porque, de todas maneras, seguía en el grupo y era una parte esencial y determinante. Bill Wyman: “El era feliz de haberse mantenido en la sombra. Las preferencias musicales de Stu giraban alrededor del jazz, pianistas y big bands…….nosotros íbamos hacia otro sitio. Teniendo en cuenta que tocaba el piano con nosotros en muchas canciones que le gustaban….no creo que le importara estar en bambalinas”

La significación de Stewart como pianista en los Stones es sencillamente impactante: heredero del mejor Johnnie Jonson, Stewart insufló ritmos derivados del stride, boggie-boogie y jump blues. Solamente hay que escuchar las frases de piano de “Let It Bleed”, “Brown Sugar”, “Dead Flowers”, “Sweet Virginia” o “Honky Tonk Women” para darse cuenta de que Stewart era un pianista apasionado y realmente brillante.

Stu también ejercitó las arduas labores de road manager de la banda y se convirtió en el secretario virtual de los Stones, haciendo prácticamente de todo. Sorprendentemente humilde, Stu, cofundador de la banda, asumió las labores más arduas después de que fuera despedido del grupo por el snob Oldham. Sin embargo, los Stones nunca perdieron su admiración y respeto por los vastos conocimientos musicales de Stu, quien era apodado Mr Blues. Jeff Beck, compañero de juergas y de gustos musicales de los Stones, recuerda: “Stu realmente te hacía sentirte culpable de gustarte cualquier otro tipo de música”.

Con el impacto de los Stones en marcha, la llegada de las drogas, el alcohol, las giras turbulentas y alocadas, Stewart se escondía más y más, apartándose discretamente del círculo social de los Stones. Como cuenta Mick Taylor refiriéndose al caótico estado alcohólico y colocado de la banda mientras grababan “Exile On Main Street”, “Creo que Stu lo contemplaba todo como si fuera una completa estupidez”

Pianista también en los directos de los Stones hasta 1982, (compartiendo escenario, en una combinación explosiva, en muchas ocasiones con el genial Billy Preston), Stu también diversificó sus potenciales grabando con otra gente: en “Rock and Roll” de Led Zeppelin, con Ronnie Lane (“Walk On By”), con los Stray Cats en “Rev It Up”…….también participó en las sesiones londinenses de Howlin’ Wolf, junto a Ringo Starr, Eric Clapton, Stevie Winwood , Bill Wyman y Charlie Watts.

Para cultivar su pasión y desligarse del tinglado Stones, Stewart también formó un grupo oscuro, los Rocket 88, a finales de los setenta junto a Alexis Korner, el mismísimo Charlie Watts, el ex – Cream Jack Bruce al contrabajo y el propio Stu al piano. En esta banda Stu dio rienda suelta a sus pasiones con el boggie-boogie y el blues, en locales londinenses a 20 libras la entrada.

En 1985, mientras los Stones grababan su álbum “Dirty Work”, Stu empezó a resentirse de problemas respiratorios, acudiendo al hospital. Murió de un ataque cardíaco en la sala de espera. Más tarde había quedado con Keith para ultimar detalles del nuevo álbum. La reunión nunca se produjo, pero el disco fue un homenaje al hombre que actuó como un Pepito Grillo musical de la banda. Stu fue el fundador del grupo y, mal que les pese a algunos, ésa fue la realidad. El álbum finaliza con un boggie – boggie al piano del propio Stu.

Keith Richards: “Ese tío tenía el corazón más grande que yo haya conocido. Un tío que forma una banda, al que después le mandan a tomar por el culo, y luego dice “yo conduciré la furgoneta”. El fue como un padre para todos nosotros. El hizo a los Rolling Stones”

“Algunas de las cosas a las que me aferro ahora son consecuencia del comportamiento que Stu tuvo con nosotros. Quiero mantener a estos tipos juntos. Stu lo empezó y yo quiero acabarlo”