Fiestón Psicodelico en Palacio

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Y a que hora es el bolo? Y como se va a la sala? pero si me han dicho que ni siquiera es una sala, que es un local de ensayo! Ahm, que cosas más raras… mira, vamos palla, vemos como son las cosas y sí llegamos pronto, pues nos pillamos unas latas en el chino y vemos…

Y justamente eso fue lo que hicimos…

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Efectivamente, de sala ná de ná. Por algo el bolo semi-secreto de Jon Spencer es tan nombrado, cinta de esas de separar cosas de franjas roja y blanca, que sujetaba una moqueta negra al suelo… Y a dos palmos de tu nariz, sus narices…

Bien engrasados los gaznates las cosas saben mejor, así que a ello nos pusimos. La audiencia, un tanto parada, como se viene repitiendo últimamente (cosa que nos llevara en breve a hacer una reflexión y revisión sobre el estado de la cosa) no se sabe si, por lo atónito de la música o por lo desconocido de ella. Mezcla de seguidores y parroquianos.

Así que después de una tardía prueba de sonido, que supo a introducción al espectáculo y unos minutos en camerinos, si es que los hay… salen tres chavales que, por apariencia, podían ser los más jóvenes de la sala…

Y empezamos a guitarrear con “I Just Don’t Know” y en eso que nos quedamos sin sexta en la Fender de Parker, y después de la segunda otra vez. La improvisada solución fue cambiar la Fender por una Gibson, que a mi personalmente para estas historias blues-psicodelicas no me convencen…

Tras un par de canciones muy bien salvadas aparece en las manos de Parker, no se sabe como, la Fender con su “palito” (como ya dijo el gran Fernando Pardo) y la cosa cambio radicalmente… y así a base de rever, distorsión, palancas de vibrato, y más vibrato y más vibrato la cosa mejoró potencialmente. Cargados riffs y agresivos solos, como siga así este chico tenemos guitarrista para rato…

Buen sonido para ser un local tan pequeño y poco acondicionado, local que no sala, buen técnico de sonido que hacia las veces de chico-merchandising, y es que están empezando, se les nota…

Pelotazos como “City Lights”, “Hold on me” o “No Good Woman” mejoran en directo, y los ya conocidos “Whatever Happened” o el blues pausado de “Deep Blue Sea” van fermentando en el set de estos hippies psicodélicos…

Así, con un bajo muy compasado de Zach Anderson y un potente Cory Berry con los palos, nos pegaron bien en el tímpano durante casi hora y media estos chavales

Para los bises, que ahora resulta que tampoco se piden, se esperan, tremenda revisión de “250 Miles” y despedida y cierre

Alguno que otro diría que todo hubiese ido mejor en una sala más grande o mas “profesional”… pero entonces, por que son más recordados los Who por sus primeros conciertos que ya al final?

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