Keith Moon golpea de nuevo, aún después de muerto

2

[img]http://www.requesound.com/imagenes/classic6keithmoon.l.jpg[/img] Siempre me llamaron la atención, en mi primera visita a Londres, esas plaquitas azules y redondas que, frecuentemente, me encontraba en mis iniciáticos paseos por el interesante callejero londinense. En un primer momento, no les prestaba atención, pero dada su abundancia, sobre todo en algunas zonas y barrios, fijé mi atención. Sencillamente, eran placas conmemorativas, placas que certificaban, con marchamo de oficialidad pulcramente británica, que tal o cual personaje (en su mayoría, literatos, aventureros, actores, músicos, pintores, científicos) había vivido en el edificio en cuestión, había pasado una temporada o había fallecido en su interior. La sociedad británica siempre ha tenido en muy alta estima a los “entertainers”, es decir aquellas gentes que se dedican a hacer más llevadera la vida a los demás, gentes que se dedican al arte y a la industria del entretenimiento. Por el contrario, aquí, en España, por lo general y salvo honrosas excepciones, tienes que estar muerto y enterrado para que destaquen y reconozcan la trayectoria artística de un músico, actor o cualquiera que sea el oficio de “entertainer”. Diferencias culturales y de actitud, que tienen mucho que ver con la cultura intrínseca de un pueblo. Pues bien, el organismo oficial y gubernamental que se encarga de conceder esas placas distintivas, el denominado English Heritage ha rechazado la propuesta de instalar una placa conmemorativa en honor al que fuera el baterista de The Who, el inclasificable gamberro y excepcional percusionista Keith Moon. El lugar elegido fue el Soho londinense, concretamente en el Marquee Club, en el número 90 de Wardour Street. Sin embargo, otra institución, esta vez de carácter privado, la Heritage Foundation (dedicada a preservar la memoria de “entertainers” de todo tipo, deportistas incluidos, y cuyo presidente es Robin Gibb, antiguo miembro de los Bee Gees) ya ha firmado un acuerdo con el Westminster City Council (distrito londinense que engloba al Soho) para instalar una placa conmemorativa en el legendario club del centro de Londres. El evento se celebrará el próximo 9 de marzo, con la asistencia de Pete Townshend y Roger Daltrey. Sir Christopher Frayling, miembro del comité ejecutivo del English Heritage, intentó explicar las razones de la tajante negativa del organismo gubernamental: “¿Es un buen baterista? Bueno, tenemos que esperar a que Ringo Starr fallezca, a que Phil Collins fallezca y a que fallezcan todos esos grandes bateristas de rock and roll para tomar este tipo de decisión. Decidimos que el mal comportamiento y el abuso de varias sustancias no era mérito suficiente para obtener una placa azul”El English Heritage solamente puede otorgar las pintorescas placas azules, si el homenajeado ha estado muerto al menos 20 años y sea reconocido ampliamente por el público en general. La explicación surrealista del respetable Sir Frayling, es, cuanto menos, absolutamente mezquina, ignorante e insulsa. Moon es toda una leyenda e institución en el rock británico. Pero el establishment no tolera su gamberrismo y su incorrección política. Indiscutiblemente, Moon fue uno de los bateristas más personales del rock. Su personalidad barroca, sarcástica, provocadora y hedonista parece no agradar a la gente de bien. Perfecto. Seguramente el viejo Keith estará desternillándose de risa, con una copa de brandy en la mano, allá dondequiera que esté.