Obituario: Jay Bennett

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Hace ya un mes murió Jay Bennett. Y no he encontrado oportunidad, desde que conocí su desaparición, de rendirle mi modesto homenaje en estas páginas. Teniendo en cuenta que fue miembro de uno de mis grupos favoritos, parte fundamental de discos como “Being There” o “Yankee Hotel Foxtrot”, ha sido un olvido imperdonable.

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Bennett, seguro que lo habéis adivinado, fue miembro de Wilco. Parte, junto a Jeff Tweedy de una máquina compositiva inigualable, Bennett era un perfeccionista enfermizo y un tipo polifacético.

Nacido en 1963, Bennett fue un buen estudiante: aplicado, disciplinado y poderosamente inteligente. Mientras conseguía graduarse en matemáticas y ciencias políticas, tuvo tiempo para tocar en diversos grupos amateurs hasta que consiguió formar una banda sólida, la Titanic Love Affair. Con ellos, Bennett publicó un disco homónimo, un EP y un último álbum titulado, como un guiño a los Stones, “Their Titanic’s Majesties Request”. Mientras tanto, Bennett trabajaba como empleado en una tienda de reparación de productos electrónicos.

Hasta que Jeff Tweedy entró en escena y le pidió que se uniera a Wilco, en 1996, justo cuando la banda de Chicago comenzaba su gira para promocionar su primer álbum “A.M”. Y ahí empezó todo. Multiinstrumentista, fue el responsable de los teclados y de algunas guitarras, explorando nuevas sonoridades con instrumentos insólitos y extravagantes: el mellotron, el wurlitzer…….Por si fuera poco, Bennett se sentía a gusto en las labores de producción, consiguiendo un sonido adecuado para la banda en su obra maestra “Being There” y en el disco subsiguiente “Summerteeth”. Realmente, y según confesión propia, Bennett era un adicto al trabajo, hiperactivo y perfeccionista hasta la esquizofrenia. Mezclaba, producía, ajustaba los instrumentos a los micrófonos adecuados………hasta que Tweedy se decantó por el experto productor Jim O’ Rourke para cubrir el fantástico álbum “Yankee Hotel Foxtrot”. Desde entonces, todos los malos rollos posibles se interpusieron entre Tweedy y Bennett.

“En mi mente, hacer un disco es un proceso que abarca absolutamente todo; cada miembro del grupo debe aportar toda su experiencia, todas sus facultades, todo su talento en beneficio del objetivo final. Siempre me ha parecido un tanto absurdo estar viendo la tele mientras, cualquier otra persona está, por ejemplo, ajustando el micrófono correcto para la batería, cuando sabes perfectamente que tu lo puedes hacer”

“Soy un adicto al trabajo. Y realmente estoy más alerta, soy más creativo y estoy más centrado cuando me mantengo ocupado. Llámalo multidisciplinar o lo que quieras, es solamente la manera de mantenerme ocupado. Estoy feliz de que Jeff y yo hayamos llegado a una cumbre creativa en términos de un puñado de canciones que escribimos juntos y que están incluidas en “Yankee Hotel Foxtrot”. Simplemente, algunas colaboraciones siguen su curso. Siete años es mucho tiempo para este negocio, no se necesita mayor explicación”

Después de “Yankee Hotel Foxtrot”, Bennett se marcha de Wilco y se centra, de manera característicamente frenética, en su carrera personal, sacando cinco álbumes en solitario y actuando como músico de sesión para artistas tales como Allison Moorer o Sheryl Crow.

Bennett demandó a Tweedy, exigiéndole 50.000 dólares en concepto de royalties no pagados y por ruptura de contrato, mientras trabajaba concienzudamente en su propio estudio “Pieholden Suites” elaborando lo que sería su sexto trabajo en solitario “Kikcing At The Perfumed Air”. No pudo acabarlo.

Según el propio Tweedy: “Todos estamos profundamente afectados por esta tragedia. Recordaremos a Jay y le echaremos de menos – como un ser humano único y con enorme talento y el que aportó al grupo contribuciones significativas para sus canciones y evolución”