OTIS: EL RUIDO Y LA FURIA

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“He made a better musician out of us. He wore a halo. There were about 5 that wore a halo Frank Sinatra, Elvis Presley, Barbara Streisand… when he walked into the room, he had an aura about him. You knew he was a star. If you ever watch the Jerry Lewis Telethon… I was watching it years ago and the band was good, then Frank Sinatra walked up. Different music. Same band different music. He just made them better.”

(Donald “Duck” Dunn)

“Otis? Oh my God. Otis was unique. If you took a fruit jar and you put Sam Cooke in there with Little Richard, and shook it up, you’d come out with Otis Redding.”

“Most of his songs had just two or three chord changes, so there wasn’t a lot of music there. The dynamics, the energy, the way we attacked it — that’s hard to teach. So many things now are computer-generated. They start at one level and they stop at the same level, so there isn’t much dynamic, even if there are a lot of different sounds”

(Steve Cropper)

Otra vez se repite una historia muy común en el Sur de los “gloriosos” Estados Unidos durante los años cuarenta del pasado siglo. Nadando en la más pura miseria, afrontando toda clase de dificultades, el negro Otis Redding, originario de Dawson (Georgia) alcanzó la gloria, aunque, eso sí, solamente con la punta de los dedos, compartiendo tragedia con uno de sus ídolos más admirados, Sam Cooke. Y eso que su suerte fue infinitamente más productiva que cientos de músicos admirables, negros y del Sur, que ahora solamente atesoran el polvo de las enciclopedias más sesudas del soul y R&B.

Otis tuvo que trabajar duro para sacar a su familia adelante una vez que su padre cayó gravemente enfermo, después de que la familia se mudara a Macon (cuna del gran Little Richard). Trabajó como fontanero, entre otros oficios muy propios de la clase negra en el Sur y tuvo que abandonar el colegio

Otis aprendió a tocar la batería en el colegio precisamente y así se ganó unas pesetillas como baterista de estudio en la emisora de radio WIBB de Macon, los domingos por la mañana. Allí, Otis apoyaba a grupos variados de gospel ganando seis dólares por ello. Al mismo tiempo, y aprovechando sus evidentes condiciones musicales pergeñadas durante las sesiones de gospel en la iglesia, el adolescente Otis canta en un cuarteto y aprovecha ávidamente cualquier oportunidad para rasguear la guitarra y aporrear el piano. En 1958, cuando contaba diecisiete años, Otis se estrena como cantante solista en los Upsetters, antiguo grupo de Little Richard, un tipo de Macon ya consagrado en el negocio musical y uno de los ídolos de Redding. En este mismo año, Otis participa en el concurso “Teenage Party” del DJ local Hamp Swain, aprovechando así la oportunidad de ganarlo durante varias semanas seguidas, interpretando, en su mayor parte, canciones de Elvis. Otis ya era conocido localmente. A pesar de su celebridad en Macon, Otis decide poner tierra por medio, insatisfecho con la provinciana vida de Macon, y decide trasladarse a Los Angeles, a casa de su hermana.

1960: Otis sigue trabajando en Los Angeles de lo que puede y, por supuesto, le dejan: es lavador de coches. Sin embargo, en la ciudad californiana, consigue la oportunidad de grabar cuatro canciones, lo que le abre una perspectiva desconocida, imposible de conseguir en su Georgia natal, con el valor añadido de que serían publicadas. En 1961, de vuelta a Macon, y con el prestigio de haber grabado ya, graba su quinta canción que copia descaradamente al ídolo Little Richard, aunque podría vislumbrarse la capacidad vocal de Otis: se edita un single que es emitido en estaciones locales como la WLAC de Nashville, obteniendo un éxito respetable.

Durante este tiempo, Otis es miembro de pleno der