Rosendo Mercado – El Endémico Embustero Y El Incauto Pertinaz

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Rosendo Mercado - El Endémico Embustero Y El Incauto Pertinaz
Podría haberlo titulado “El mentiroso patológico y el ingenuo cabezota” o, más escuetamente, “El trolero y el lila”, (¡es tan sobrado el léxico castellano!) pero no, Rosendo Mercado reincide en contar la historia con su personalizada visión, esa que tiene del castellano, esa que tiene del mundo, parapetándose en palabras que le suenan al oyente a añejo, a siglo de oro, a sombrero y capa: “[disco]El endémico embustero y el incauto pertinaz[/disco]”. Toma ya.

El disco numero diecisiete del maestro de Carabanchel suscribe lo que ya sabíamos: Rosendo, tras treinta años de carrera, sigue teniendo mucho que decir. Convertido, a su pesar pero con su consentimiento, en el símbolo roquero de este país, Rosendo ha hecho divisa de su arte y su persona: desde su carismática y aguardentosa voz, a la reconocible y entrañable napia; de la inconfundible e incisiva guitarra, a la -ya canosa- emblemática melena. Por eso siempre conviene introducirse en la sabiduría que ofrece un nuevo disco de Rosendo: por ser el puto amo en esta carpa del rock estatal.

En este “El endémico embustero y el incauto pertinaz” Rosendo utiliza el arma que mejor conoce, su propio invento: el rock rosendiano, un estilo en si mismo. Rock pesado, blindado de pastoral macarruzo (“Harto”, “Quien mece la hamaca”, “La verdad vencida”), con pinceladas de reggae – por la vía The Clash- (“Una duda razonable” o incluso “Triste calaguera”) y un tanto de blues – por la vena de Rory Gallagher – (“A donde va el finado”).

Rosendo Mercado - El Endémico Embustero Y El Incauto PertinazEn los once temas de “El endémico embustero y el incauto pertinaz” Rosendo combina -marca de la casa- frases digeribles, de gato callejero y barrio bajo, con dardos de alcurnia estilo: Mísero doliente de quimeras a destajo/ Y deja que pase el siguiente (en “La verdad vencida”) o Hoy ni corto ni colmado/ Con natural discreción/ Voy, ni ajeno ni aplicado/ A buscar una ocupación (en “A donde va el finado”)… Sin lugar a duda unos textos arriesgados en el terreno del rock duro, pero con los que sale reforzado, solvente y airoso.

Llama la atención, por lo hilvanado y natural del asunto, la participación en “Horizontes” de sus devotos -y vecinos del barrio de Carabanchel- Langui y Gitano Antón, de los hiphoperos La Excepción, en un lustroso ejemplo que viene a reafirmar la universalidad de su legado.

Así que ahora que las aceras están llenas de piojos y por la boca vive el pez, Rosendo reclama lo suyo ofreciendo lo que mejor sabe hacer: Él es el instigador primigenio, clásico irrefutable, señor de una cronológica línea musical (esa que une Leño, Barricada, Extremoduro y Marea) que representa una palpable y contestataria realidad social.

Por eso el rock urbano en castellano tiene, desde hace muchos años, nombre y apellido: Rosendo Mercado.

Endémico: Que está muy extendido, negativamente, en un país o región.
Embustero: Que dice embustes.
Incauto: Ingenuo, cándido.
Pertinaz: Terco, obstinado;

[persona]Kike Babas[/persona] & [persona]Kike Turrón[/persona].