THE DEREK TRUCKS BAND: ascenso a los cielos de Pontevedra

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Yo nunca había estado en Pontevedra y por eso me sorprendió su casco viejo lleno de placitas, terrazas y tapeo por todos lados… si la entrada de Pontevedra huele mal por la industria celulosa, su centro huele a comida y a ambiente por todos lados. Tampoco Derek Trucks había pisado la ciudad del Lérez, al menos para tocar, nunca en su vida, como anunciaba la megafonía presentando a la banda.[img]http://fotos.farodevigo.es/fotos/noticias/318×200/2009-07-26_IMG_2009-07-26_00:32:21_po9.jpg[/img][p]
Y la céntrica plaza da Ferrería se llenó de aromas sureños arrastrados por aires blues y soul, y esparcidos por la exquisita técnica de una banda que sonaba a gloria. No son un dechado de expresivida corporal, salvo el veterano batería Yonrico Scott, que además fue el más comunicativo con el público, pero saben lo que hacen y son músicos capaces de la mayor sutilidad y suavidad, para de repente lanzarse al vacio con toda la aritllería en improvisaciones que nos subían y bajaban a gusto de los intérpretes. El cantante Mike Mattison, con la mejor técnica del género, sudaba soul y blues con voz rasgada, grave y profunda pero llegando tambien a unos agudos sencillamente espectaculares. Kofi Burbridge se encargaba de piano, hammond y flauta enzarzándose en hermosos duelos con la guitarra de Derek mientras batería y bajo hilaban sutiles y finos ritmos jazzeros por momentos, en otros convertidos en cargas de caballería cercanas al hard rock ayudados por los preciosistas detalles del anciano percusionista Count M´Butu. [p]
Pero no nos engañemos, esta es la banda de Derek Trucks y él es el protagonista en gran parte del show. Su dominio de la guitarra es antológico y su estilo sureño con predominio del bottleneck (o slide) casi inigualable. Solo se me ocurre un guitarrista con técnica similar, tocando con los dedos pulgar e índice (sin púa) y con un sonido tan exquisito, y es Luther Dickinson (actualmente en Black Crowes y miembro tambien de North Mississippi Allstars), aunque cuando Derek empezó una intro imitando a un sitar con su Gibson SG, eso ya no tiene comparación. Los primeros temas se sucedieron en clave rock sureño de tradición Allman Brothers con pinceladas de soul y a mitad de concierto pasó al blues más clásico y puro para acabar en una jam session de unos 20 minutos sencillamente espectacular donde Derek mostró que tambien sabe defenderse sin el tubito de cristal creando unos fraseos de lo más pesonal e intransferible. La jam, basada en una melodía de Coltrane (o al menos lo parecía) nos transportó a una montaña rusa que se frenaba y aceleraba, daba protagonismo a unos y a otros y conseguía unas texturas al alcance de muy pocos. [p]
En esto se despiden pero tras gran ovación salen para un escueto bis… pero todos queríamos más y un “oeoeoeoe” inundó Pontevedra para arrancarle las primeras abiertas sonrisas al señor Trucks al que se vio encantado, aunque de nuevo fue Yonrico el que mostró su gratitud.
Último bis y dos horazas de la mejor música de tradición americana. Blues soul y rock. Y punto.[p]
Entonces descubrimos que Derek Trucks es más salao en persona que en el escenario cuando fuimos a saludarlos a traves de las rejas… un compañero de fatigas tuvo la ocurrencia de regalarle (irónicamente) una púa, cosa que se tomó con humor entendiendo el vacile y se prestó a hacerse unas fotos con nosotros muy sonriente.[p]
En definitiva una gran noche de música protagonizada por una banda impresionante cuyo comandante si bien soso es uno de los mejores guitarristas de música americana que nos podemos encontrar por estos mundos del señor. Que siga volviendo muchos años y, a poder ser, que venga con mis adorados Allman Brothers Band.