Bobby Keys o el Saxo Fervoroso

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BK
Bobby Keys

Bobby Keys o el Saxo Fervoroso. El papel reservado al saxo dentro del rock and roll, frenético en los inicios, se desvaneció inopinadamente a raíz de la eclosión británica comandada por los fabulosos de Liverpool: la sección de viento se adscribió a la música soul, a la música negra, racial….Los pioneros (el ejemplo más destacado fue Little Richard) acogieron las secciones de viento como herencia directa y aditivo usual: la herencia sureña acogía trompetas y saxos como refuerzo sonoro y rítmico que acentuaba la intensidad bailable del torrente sonoro. Muchos de los saxos que poblaban esas sesiones provenían del mundo del jazz: Alvin “Red” Tyler, Steve Douglas, Lee Allen……por no mencionar al magnífico King Curtis, poblador de las mejores sesiones de Atlantic.

En mis exploraciones caso obsesivas de los créditos de los discos – me refiero, por supuesto, a los discos de gran formato, los LPs de vinilo – y en la faceta del rock (campo iniciático de mis recorridos musicales), solamente existía un saxo, personificado en un corpulento ser humano de rostro bonachón: Bobby Keys;….estoy hablando, fundamentalmente, de discos que aparecían en mis inicios musicales, generalmente en las jugosas estanterías de mis hermanos mayores: el single “Whatever Gets You Through The Night” de Lennon (incluido en su LP “Walls and Bridges” que también sonaba en casa), el álbum “Mad Dogs and Englishmen” de Joe Cocker, el “All Things Must Pass” de George Harrison o el “Ringo” de Ringo Starr. Por citar los que recuerdo de mi ya dañada memoria.

Bobby Keys ha fallecido a los setenta años; el saxo tenor más reconocido por nuestra generación, gracias a su estrecha y decisiva colaboración con los Stones, se ha fugado de este mundo material. Fue, y siempre se le reconocerá como tal, el saxo de los Rolling Stones: participó en tres de sus mejores discos “Let It Bleed”, “Exile On Main Street” y “Sticky Fingers” y en numerosas giras, siempre beneficiado – y perjudicado – por su íntima amistad con Keith Richards. Sin embargo, Keys fue más allá de los Stones y siempre conservó una férrea personalidad, íntima y musical

De origen tejano (cuna de músicos extraordinarios), comenzó, de manera precoz a los 15 años, su carrera profesional con, nada menos que los también tejanos Crickets (el grupo de Buddy Holly) yéndose de gira; además frecuentaba los círculos musicales locales colaborando con músicos también eminentes que grababan en uno de los centros musicales tejanos de la época, Lubbock. Sin embargo, sus inclinaciones digamos, tragonas, le obligaron a abandonar el nido; como él mismo manifestó: “Hay muchas historias sobre Lubbock en los cincuenta. Buddy Holly grababa allí y Waylon Jennings hizo algunas cosas…luego, dejé Lubbock simplemente porque el departamento de policía así lo sugirió”

Bobby Keys siguió, no obstante, aplicando su técnica en numerosos discos y con artistas variados. Inspirado por el anteriormente mencionado King Curtis, cuyos solos de saxo se inspiraban en los solos de guitarra eléctrica, llegó a colaborar con el gran Dion Di Mucci y su grupo vocal los Belmonts en nada menos que una de sus canciones más emblemáticas “The Wanderer”.

A finales de los sesenta, y siendo Bobby Keys parte integral de la banda de Delaney y Bonnie Bramlett (banda que incluyó a Leon Russell, George Harrison, Eric Clapton o Dave Mason), encontrándose grabando en los estudios Olympic de Londres, el productor Jimmy Miller le invita a participar en un tema que formó parte del “Let It Bleed” estoniano: “Live With Me”; su primera colaboración con esos tipos que conoció en 1964, durante la primera gira americana de los londinenses, en San Antonio (Texas). A partir de entonces, interviene en “Sticky Fingers” (en uno de los temas más rabiosos y apasionantes, inspirado por Mick Taylor, “Can’t You Hear Me Knocking?”; en el manido pero igualmente excepcional “Brown Sugar” y en “Bitch”) y en la gira que sirvió para promocionar el álbum (en la que también intervino el genial pianista Nicky Hopkins….pero eso es otra jugosa historia).

En este periodo creativamente tan fructífero para la banda británica, Bobby Keys interviene también en “Exile On Main Street” (“Tumbling Dice” es la marca distintiva de Keys, entre otras) y en “Goats Head Soup”. Sin embargo, la intensidad de sus adicciones (superaron, según algunas leyendas urbanas a las de su amigo Richards, algo inimaginable para muchos) le desterraron del universo estoniano al que no volvería hasta “Emotional Rescue” a finales de los setenta. En directo Bobby Keys  no volvió a tocar con ellos hasta la gira de 1989 “Steel Wheels”, una vez superada su ardorosa adicción a la heroína.

La mejor conclusión a la que se puede llegar del carácter del tejano, se resume en sus propias palabras acerca de su famoso solo de saxo en “Brown Sugar”: “Originalmente fue grabada en los estudios Muscle Shoals Sound en Alabama, cuando los Stones estuvieron de gira en los USA en 1969. Luego, en diciembre de 1970, Keith y yo, nacidos en el mismo día, organizamos una fiesta de cumpleaños en los estudios Olympic en Londres y, no sé cómo pasó – Eric Clapton estaba allí, de hecho había mucha gente allí – acabamos tocando una versión de “Brown Sugar” en la que toqué un solo. Y les gustó a Mick y a Keith. Dijeron, tío hagámoslo de nuevo. Nos citamos para grabar: recuerdo que fue solo una toma. Bueno, así es como yo lo recuerdo”

Robert Henry Keys, saxofonista: nacido en Hurlwood, Texas 18 diciembre de 1943;fallecido en Franklin, Tennessee 2 diciembre de 2014.

Dedicado a nuestro saxofonista más querido, Amplio